Aprende a transformar como te hablas


Hace unos días pedí guía para resolver un tranque. Hacia tiempo que no soñaba y anoche tuve un sueño. Fue muy revelador y quise compartir la experiencia. Había organizado un evento para peques. Incluía la lectura de un cuento infantil. Invité a dos personas a leer el cuento elegido y compartir su interpretación del mismo. Cada una hizo interpretaciones extraordinarias. Cada persona, sin haberlo planificado, mencionó otro cuento que servía para entender este. Ambos eran nuevos para mí. Me sentí invitada a esas lecturas y en mi clausura provoqué curiosidad sobre ellas y expresé mi deseo de un nuevo viaje con estas personas para hablarnos sobre esos otros dos libros. Despedí a las dos personas y me acerqué al equipo que ya había comenzado a recoger. Mientras me acerco voy escuchando la conversación. Compartían impresiones sobre el evento. Alguien comentó que una de las personas invitada había mencionado a la otra, de forma jovial, que se imaginaba que las había invitado porque seguro yo tenía algo planificado que no se había podido dar y para resolver se me había ocurrido invitarlas a compartir sus análisis sobre aquel cuento. Mi reacción inmediata fue a la defensiva. ¿Por qué piensan que me saqué de la manga esta actividad?, ¿no creen que tengo capacidad para generar cosas chéveres desde el inicio? Cuando me agarré con esos pensamientos, me detuve. Me dije, “pon en práctica lo que has aprendido.” Repasé nuevamente la información que acababa de escuchar y la interpreté desde otra perspectiva: desde el amor PROPIO.


Mágicamente, se transformó mi interpretación sobre “nos invitó porque seguro tenía algo maravilloso planificado que a última hora no se pudo dar". Esa expresión, no sólo reconocía mi capacidad para planificar cosas extraordinarias, sino para resolver de forma ingeniosa cuando algo no salía según lo planificado y generar de igual forma una buena actividad.


Entonces, me sorprendió reconocer la forma en que la persona se hablaba a sí misma. Las invité porque las admiro y me deleitan sus miradas sobre cualquier tema. Las siento tan extraordinarias que las pienso capaces de cualquier cosas y por eso el ponerles este reto; el análisis de un libro infantil. Algo tan distinto a lo que se dedican. Lejos de ver esto, se sintió como relleno de última hora, minimizando su capacidad y la que yo le estaba reconociendo con la invitación.

Nada pasa por casualidad. Ese sueño ha sido inmensamente revelador. Ha sido todo un regalo que recibo como una experiencia de crecimiento hoy, día 22 del, del año 22, del mes 2, febrero, que desde hace un año decidí que le dedico al AMOR-PROPIO.

La forma en que nos hablamos, es muestra de cómo nos vemos. Como cuando miramos esta una flor. ¿Nos fijamos en su hermosura o en sus defectos? Según nos hablamos afectamos nuestro ánimo y determinamos nuestras decisiones. Por eso transformamos nuestra vida al transformar la forma en que nos hablamos.


Si este relato te tocó, te invito a transformar cómo te hablas. El primer paso es aprender a escucharte. Darte cuenta de los momentos en que ocurre. Lo hacemos tan constantemente que lo sentimos natural. Eso lo hace imperceptible, a menos que nos entrenemos para reconocerlo. Segundo, identifica las situaciones que lo provocan. ¿Cuáles son tus botones?Tercero, fíjate en el tipo de lenguaje que utilizas. ¿Qué imágen tienes sobre ti? El cuarto paso será modificar el lenguaje para transformar la mirada.

Cualquier excusa es buena cuando se tienen ganas. Aprovecha el mes de febrero para iniciar el camino. Aún le quedan unos días.


Te invito a comenzar a escuchar cómo te hablas.

¡Cuéntame qué descubres!


Pa'lante siempre,

Taína


-0-

Recuerda nuestro taller:

CALIBRANDO EL TERMÓMETRO DEL AMOR-PROPIO.

24 de febrero 2022

6:00pm

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